Guía completa

Un turbo nuevo sobre una causa sin resolver se vuelve a estropear

El turbo depende de una presión y una limpieza de aceite constantes para no dañarse. Cuando falla, casi nunca es por desgaste simple: suele haber una causa detrás — aceite sucio, presión insuficiente, fuga en el circuito — que si no se corrige, acaba dañando también el turbo nuevo en pocos meses.

Cómo se diagnostica

Se comprueba el estado del circuito de aceite y del intercooler antes de presupuestar la sustitución. Si la causa es una fuga de aire en el circuito, se repara esa fuga junto con el turbo.

Reparación o sustitución completa

En algunos turbos, si el alojamiento no está dañado, basta con sustituir el cartucho interno — más económico que el turbo completo. Se valora según el desgaste real.

Cuándo conviene revisar

Pérdida de potencia notable, humo azulado por el escape o un silbido agudo al acelerar son señales que conviene diagnosticar antes de que la avería vaya a más.